05.09.2024 – Santuario Fuensanta – Villanueva del Arzobispo (Jaén)

María, ejemplo de fe y de buenas obras
Evangelio: Lucas 1, 39-56
Cada vez que celebramos la Santa Misa en honor de la Santísima Virgen María, nos da la oportunidad de reflexionar una vez más sobre las virtudes y ejemplos de nuestra Santísima Madre. Además, al ser el primer día del Triduo en honor de la Virgen de la Fuensanta, también nos da la oportunidad de dar gracias a Dios por celebrar un año más la Fiesta en honor de nuestra Patrona de las cuatro villas.
Dice la narración evangélica de Lucas que cuando María fue avisada por el Ángel Gabriel de que su parienta Isabel estaba ya embarazada de seis meses, fue con prisa a visitarle, a quedarse con ella, a ayudarla en las tareas de la casa. Se quedó con Isabel tres meses. No fue una visita casual. Fue una visita llena de amor, servicio, compasión y fe.
Durante la visita, Isabel confirma la fe de María al decir: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre… Bendita la que creyó que se cumpliría lo que le había sido dicho de parte del Señor.” Esta declaración de Isabel es muy crucial si recordamos que su propio marido Zacarías dudó de la palabra de Dios cuando el ángel Gabriel le anunció el embarazo de su esposa y el nacimiento de Juan Bautista.
María no es sólo una creyente de palabra, sino también de obra. Es lamentable que hoy tengamos tantos cristianos de boquilla; aquellos que afirman creer en Dios y, sin embargo, tienen dificultades para responder a las necesidades de sus hermanos y hermanas. El Apóstol Santiago nos recuerda en su carta que “la fe sin buenas obras está muerta.” María es para nosotros una vez más un ejemplo de discípula, de creyente que con sus buenas obras nos demuestra su Fe en Dios. Su visita a Isabel, quedándose con ella y ayudándola durante unos tres meses, es sólo uno de los muchos ejemplos prácticos de fe y buenas obras de María.
Sí, ahora vivimos en un mundo que va muy rápido y muy deprisa. Siempre tenemos prisa. Pero, ¿cuántos cristianos da prisa en responder a la necesidad de un hermano o una hermana? ¿Cuántos se dan prisa cuando se trata de la caridad, de los pobres, de los necesitados? ¿Cuántos dan prisa a visitar a los enfermos, a los ancianos y a los que están solos? ¿Cuántos dan prisa a responder a una necesidad pastoral de la Iglesia, como ser catequista, colaborar, formar parte de los diversos grupos pastorales de la parroquia, etc.? En este primer día del Triduo, María – La Virgen del Fuensanta nos invita a ti y a mí a darnos prisa para responder a las necesidades de nuestros hermanos y hermanas, como Ella se dio prisa para visitar a Isabel en su embarazo y en su necesidad.
Celebremos la fiesta de este año en honor de Nuestra Virgen del Fuensanta, que Ella nos ayude a comprender y a vivir según su ejemplo. Ella es nuestra Madre y Patrona. Ella es nuestra Reina. Ella es nuestro Modelo. Que interceda por nosotros y por nuestras familias. Que nos haga buenos y practicantes cristianos. Que nos haga aprender en su escuela de discipulado para ser verdaderos discípulos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él, toda majestad, honor y gloria por los siglos de los siglos. ¡Ave María Purísima!